. . . . . . . . .
hay una cruz
más clara
y más tangible,
vacía de sistemas.
es ese edificio
diciéndome:
"yo bebo de esta materia
animosa
como unas manos enroscadas
reclamando
su porción de barro".
las sombras -basta concentrarse-
repelen su propia presencia
a sabiendas
de la noche falsa
en la que vivimos
todos.
la sombra es otro reclamo
hacia nosotros,
abrevaderos de la ausencia de oscuro;
la ciencia de una batalla que no cede
más que a
. . . . . . . nuestra
. . . . . . . soberbia
-querido Thomas Alba Edison-
de creer
. . . . . . . que las cavernas debieron ceder
. . . . . . . al progreso
por miedo a la oscuridad.
publicado en Lo no-excluyente,
Nulú Bonsai, febrero de 2009.
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falta el solo de viola.
ResponderEliminarme gustó.
http://algodellicha.blogspot.com/